miércoles, 23 de abril de 2008

Santuario y Lagos de Covadonga



SANTUARIO Y LAGOS DE COVADONGA

Los Picos de Europa son un sistema montañoso situado en la cordillera cantábrica entre León, Cantabria y Asturias.



En la carta de presentación de los Picos de Europa hay que mencionar tres fechas:
o en 1918 se creó el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga siendo el primer Parque Nacional declarado en España;
o en 1995 dio paso al Parque Nacional de los Picos de Europa multiplicando por cuatro su extensión;
o en 2003 la UNESCO lo declaró Reserva de la Biosfera ;

Podemos dividir los Picos de Europa en tres zonas, la Occidental o Cornión, la Central o de los Urrieles y la Oriental o de Ándara.

Nos vamos a centrar en la parte Occidental o Cornión.

El Santuario de Covadonga está enclavado en el valle de Covadonga, al norte de los Picos de Europa enclavado entre estos y el mar Cantábrico, lo cual provoca nieblas matutinas que se disuelven con el calor del sol.

Cuenta la historia que fue aquí donde se inició la Reconquista de manos de don Pelayo allá por el siglo VIII.
El ejército musulmán en su avance por la península llegó a estas tierras donde se había refugiado un grupo de hombres astures que se negaba a rendirse frente al invasor. Cuenta la leyenda que su refugio era una gran cueva en mitad de una roca vertical. Covadonga es un vocablo que significa Cova-longa, cueva larga.
Las tropas sarracenas fueron atacadas desde las laderas del valle y originando la huida de estos a través de los Picos de Europa, llegando a los lagos y al Cares. La dureza de las montañas y la falta de orientación por ellas provocó que el ejército se diezmara poco a poco.

En la cueva donde se refugió don Pelayo se erige una ermita donde está la virgen de Covadonga, la Santina, la patrona de Asturias.



Muy cerca de allí, presidiendo el valle, están el Santuario de Covadonga, que data de finales del s. XIX, y una impresionante estatua de don Pelayo.



Desde allí sube una carretera serpenteante. A mitad de camino se puede parar en el Mirador de la Reina donde se puede ver el mar más allá de las montañas.



Siguiendo con el ascenso, a una distancia de doce kms, llegamos a los Lagos de Covadonga. El Enol es el más grande y el primero que aparece. En función del número de visitantes se podrá continuar en coche hasta el lago Ercina o habrá que llegar a él a través de un camino de poco más de un kilómetro.
Estos dos lagos son los únicos que han sobrevivido a la naturaleza porosa de la zona. Los jous son unos agujeros profundos fruto de la naturaleza kárstica del terreno que han filtrado todas las aguas superficiales salvo las del Enol y el Ercina.




Qué comer


En el lago Ercina hay una cafetería en la que, si no hemos sido precavidos y nos hemos llevado unos bocadillos para comer mientras disfrutamos del paisaje, podremos comer allí. Además de bocadillos sirven fabada y otros tradicionales platos asturianos.

A la falda del monte nos encontraremos con la localidad de Cangas de Onís, famosa por su puente romano del que cuelga la cruz de Asturias. Allí hay numerosos restaurantes en los que comer comida asturiana. El pote, o el chorizo a la sidra, son otros de los platos más característicos de su cocina. Para acabar la comida podemos pedir de postre arroz con leche.

Para beber siempre podremos acompañar la comida con la sidra asturiana. Aquellos que sólo hayan tomado sidra El Gaitero descubrirán que la sidra natural no tiene nada que ver con ella. Es una bebida completamente diferente, aunque igual de refrescante.


Cada 25 de julio tiene lugar la Fiesta del Pastor, también llamada “La romería cerca del Cielo" donde se organizan marchas para conocer algo más de los Picos de Europa.
Se puede subir a los lagos y no verlos. Puede parecer algo extraño cuando estamos hablando de una superficie de 11 hectáreas aproximadamente en el caso del lago Enol. La niebla puede provocar esta circunstancia.
El día que subimos, a pesar de ser lluvioso, tuvimos la suerte de verlos.
Naturaleza en estado puro.

Desde la cueva donde está la santina cae un gran chorro sobre una poza. Hay un manantial al que se accede por un lateral de esta poza. Es muy fácil resbalar en este camino que lleva al manantial y si no, probadlo.